Arte Catedral de Pamplona de Pamplona. Planta y alzado

Es un templo gótico de tres naves, la central más ancha, capillas rectangulares abiertas a éstas y de su misma altura entre los contrafuertes, y nave transversal de crucero, acusada en planta y alzado.

La cabecera está formada por una capilla mayor de planta pentagonal irregular, que se abre directamente al crucero, y cuatro tramos radiales en torno, los dos centrales de plano hexagonal y regular y los extremos, pentagonal irregular. La mitad de cada uno de ellos sirve de girola y la otra mitad, de capilla abierta a ella.

Interior

Las naves se dividen en seis tramos, rectangulares en la mayor y casi cuadrados en las laterales. El último se añadió al levantar la fachada en los años finales del siglo XVIII.

Las bóvedas son de crucería sencilla en las naves, en las capillas abiertas a las laterales y en los brazos del crucero. El tramo central de éste se cubre por bóveda estrellada, con terceletes. De la misma clase, pero más complicada, es la de la capilla mayor: Los cuatro tramos radiales que en gran parte la rodean se cubren con bóvedas de seis nervios que se unen en una clave central. Todas tienen arcos formeros y su clave a mayor altura que las de éstos y de los fajones.

Los arcos son agudos y los pilares, de planta romboidal, se componen de doce finas columnas que separan molduras verticales cóncavas. En su parte más saliente tienen una pequeña faja plana. El plinto sigue también la forma de rombo, pero con chaflán en los vértices.

La nave mayor carece de triforio y, sobre la imposta que corre encima de la clave de los arcos que la comunican con los laterales, hay grandes paños de muro liso, hasta el alféizar de las ventanas. Estas no son muy grandes y alternan en la nave mayor las de diferente altura. Todas están flanqueadas por dos columnitas a cada lado, sobre las que apean las arquivoltas. Dos maineles dividen en tres partes las ventanas de la nave central y uno en dos, las restantes. Sostienen tracerías de variados dibujos geométricos. Los cuatro pilares del tramo central del crucero son de mayor sección que los restantes, de idéntica molduración, pero con dieciséis columnas, como si se hubieran levantado para sostener una cúpula o cimborrio que no llegó a construirse. En los hastiales que cierran los brazos del crucero se abren, en alto, sendas ventanas circulares, no muy grandes, con tracería flamígera en su interior. Las capillas laterales reciben luz por ventanas de reducidas dimensiones. Los pilares de separación entre el presbiterio y los tramos que lo rodean son cilíndricos y en ellos penetran las molduras de los arcos que sostienen.

Exterior

Al exterior la catedral es sencilla y severa, pecando de cierta monotonia. En el hastial del crucero del Evangelio se abre una portada gótica, hacia la plaza de San José. Por lo demás, predominan los muros macizos sobre los huecos.

Los arbotantes son lisos, en arco, algunos muros carecen de cornisa y el de las capillas de la girola quedó sin terminación en la parte alta. En el exterior del presbiterio y de los brazos del crucero se ve rematando los muros, una sencilla cornisa de bolas, característica de la época de los reyes Católicos.

Tres anomalias

Dentro de la evidente unidad de estilo del templo, llaman únicamente la atención tres anomalías.

La primera es la asimetría existente en relación con el eje longitudinal del edificio, entre las dos primeras capillas adosadas a la nave del Evangelio y los tramos correspondientes del lado de la Epístola. Responde a la necesidad de comunicar la iglesia con el claustro ya preexistente.

La segunda es la solución de la bóveda de la girola, abarcando un mismo tramo el paso y la capilla, simplificación impuesta por la escasez del terreno disponible en la parte del ábside. Por lo demás, no es privativa de Pamplona, pues se encuentra en otras catedrales góticas europeas.

La tercera es el pilar de fondo de la cabecera, que sustituye al arco acostumbrado. Se debe a la existencia de un número par de tramos en torno al presbiterio, que obligó a esta solución, tampoco exclusiva del templo pamplonés, ya que es compartida por otros góticos en el siglo XV. La yuxtaposición inmediata de la cabecera al crucero originó problemas, solucionados con habilidad, ya que no con elegancia.


¿Sabías que ...

en el crucero de la catedral de Pamplona ... estaba proyectado un cimborrio que no llegó a construirse?

La gran desconocida

TRES MOTIVOS hacen que conjunto catedralicio de Pamplona destaque respecto a otras iglesias de la diócesis o catedrales de otros lugares: por su importancia religiosa, por su valor artístico, y por su papel en el antiguo reyno de Navarra.