
Las campanas de la catedral de Pamplona volverán a las torres en febrero
Las diez campanas permanecen aún en la exposición pública abierta desde final de junio en el Patio del Arcedianato de la catedral
Las diez campanas ocuparán su lugar en las dos torres y sonarán un 30% mejor y más alto
Las obras de reforma de la fachada están en la recta final y se ha retirado gran parte del andamio
Las diez campanas de la catedral de Pamplona y la silueta de la número once, la María, viven sus últimos días en la exposición pública, abierta desde el pasado junio en el Patio del Arcedianato de la catedral de Pamplona, antes de regresar a las torres.
La muestra ha recibido en estos casi siete meses miles de visitantes y la mayoría se ha ido con alguna foto de los bronces en su cámara. Quien desee ver, fotografiar e incluso tocar las campanas, aún dispone de algunos días. La entrada es libre y gratuita y el acceso se realiza desde la calle Dormitalería, igual que para llegar al Museo Catedralicio.
Últimos días para visitar los bronces
Pamploneses y visitantes han tomado miles de fotografías de la campanas de la catedral de Pamplona, muchos han querido retratarse junto a ellas, a modo de hito histórico. Los diez bronces dejarán pronto el patio del Arcedianato para regresar a las torres y volver a sonar, según los expertos, un 30% mejor y más alto que antes de su restauración.
Los trabajos de restauración de la fachada de la catedral llegan a su fin y está previsto que se inauguren en marzo o abril, cuando también se abrirá el nuevo museo ubicado en la antigua casa del campanero. A primeros de febrero el exterior de la seo se mostrará su nueva cara, ya totalmente libre de andamios. La mayoría de los 6.200 metros de red metálica que fueron necesarios, se han retirado ya, pero la grúa aún permanece a pie de obra. El siguiente paso será el regreso de las campanas que, probablemente, se acompañará de algún toque especial. Aún no hay fecha concreta, pero será a mediados de febrero.
La catedral de Pamplona cuenta con once campanas, fundidas entre 1519 y 1836 y distribuidas en dos torres. En la sur hay siete bronces de uso litúrgico, tres romanos y cuatro esquilas.
En la torre norte se sitúan las dos campanas de reloj (de cuartos y de horas), así como la Gabriela, campana gótica, dotada de yugo de madera para bandearla y a la que los expertos atribuyen gran valor artístico. La Gabriela, de más de 2.400 kilos de peso, estaba rajada, "desde tiempo inmemorial", por tanto, los pamploneses la escucharán por primera vez su sonido. Fue soldada en un taller de Alemania y la reforma se completó más tarde en Valencia donde se restauró también el resto del conjunto, concretamente en Técnica y Artesanía 2001, en la localidad de Massanassa, donde se realizaron ya pruebas de volteo, equilibrio y sonido.
También en el norte se encuentra la campana María, la única que permanece en lo alto porque, debido a sus dimensiones, no fue posible bajarla. Se restauró in situ, por parte de expertos desplazados desde Valencia. Su peso ronda los 10.000 kilos y es la mayor de España en funcionamiento.
El antropólogo Francesc Llop ha supervisado el proceso de restauración de las campanas y destaca que el gran valor de Pamplona es el grupo de campaneros que mantiene viva la tradición de bandear a mano, aunque algunas están ya mecanizadas.
La reforma de la fachada comenzó en octubre de 2009, auspiciada por la Fundación Caja Madrid, con ayuda del Gobierno de Navarra, del Ayuntamiento de Pamplona y del propio arzobispado.
Peso de las campanas
KILOS Pesa la campana más pequeña, frente a los más de 10.000 de la María, que permanece en la torre norte, o los 2.400 de la Gabriela.
PILAR FDEZ. LARREA . PAMPLONA. Diario de Navarra. Miércoles, 19 de enero de 2011