
La catedral de Pamplona dispondrá de columbarios desde el 1 de noviembre
Ya hay reservas para los primeros enterramientos, que se realizarán bajo el suelo del claustro
La apertura se adelanta porque el espacio funerario ayudará a financiar la reforma del claustro
La catedral de Pamplona volverá a acoger enterramientos a partir del 1 de noviembre, en apenas dos meses, cuando ya estarán disponibles los columbarios en el claustro, pequeñas urnas o nichos donde poder depositar cenizas de difuntos.
Los columbarios serán fuente de financiación de las obras de reforma del claustro, un recinto que a lo largo de la historia ha albergado varios cementerios y que ahora se quiere recuperar como espacio funerario y también procesional. Por eso, la apertura de los columbarios, en principio prevista para 2011, se ha adelantado.
Antes de intervenir en la restauración de la piedra, objetivo del proyecto civil, los trabajos se centran en la retirada de los restos de distintas épocas, desde el prerrománico hasta principios de siglo XVIII, cuando el claustro contaba ya con 328 sepulturas numeradas. La tarea finalizará en diciembre y es compatible con la apertura al público del Museo Catedralicio.
Las tumbas ocupan distintas zonas de cada una de las cuatro crujías. Los trabajos de restauración se ejecutarán por fases, en cuatro años, de manera que los primeros columbarios se adecuarán en la crujía ya vacía, excavada. El espacio de cada una de las tumbas, de 1,20 por 0,60 metros, albergará ocho nichos.
Pero no sólo el claustro acogerá los columbarios. Se acomodarán también en la cripta del Obispo Barbazana y en el sobreclaustro. Será más adelante, cuando las obras hayan avanzado. Varias personas han formalizado ya reservas para ocupar alguno de los columbarios. Hay vecinos de Pamplona, y también de otras zonas, por ejemplo de Madrid. Javier Aizpún recuerda que depositar las cenizas de un difunto en la catedral no implica que el funeral por esa persona se deba realizar en la misma seo. Y será posible trasladar cenizas que se conserven en casa o que estén en el cementerio del Ayuntamiento, en Berichitos. Igualmente, ofrecerán la posibilidad de cambiar de ubicación. "De momento, los columbarios se instalan sólo en el claustro, y si alguien prefiere la cripta o en el sobreclaustro, sería posible un posterior traslado", indica.
La diócesis no ha definido aún los precios de los columbarios, aunque adelantan que los primeros 80, aproximadamente los correspondientes al primer año, tendrán un precio especial. Será una cesión por 50 años, si bien las condiciones pueden variar y esta pendiente definir la gestión.
La iglesia de San Francisco Javier fue la primera de Pamplona en instalar columbarios. Allí el precio oscila entre 500 y 1.500 euros por difunto (30 años de cesión). Están a punto de habilitarlos en los Redentoristas y también previstos en San Lorenzo.
PILAR FDEZ. LARREA . PAMPLONA . Domingo, 1 de septiembre de 2010